lunes, 18 de julio de 2011

Sin membresía.

¿Recuerdan que en la entrada anterior quería rentar una pelicula? Pues adivinen. Finalmente luego del incidente del auto pude ir a rentar una. Bueno, no. Verán mis querido lectores, ahí estaba yo en el lugar de las rentas, decidiendo que película me llevaría. Tardé quizas, al rededor de unos veinte minutos eligiendo y cuando al fin me decidí por el Avispón verde, tardé como diez minutos más esperando a que me atendieran, aunque ya sospechaba yo que algo se traía el tipo. El punto es que cuando ya me habían dado la pelicula y sólo restaba pagar y firmar... adivinen, mi cuenta estaba cancelada.






"No has tenido actividad desde hace seis meses, así que se canceló en automático, lo siento"






Casi le contesto:






"¿Sólo por seis meses me cancelan la cuenta? ¡Qué estúpidez!"






Y aun me sigue pareciendo una exageración que me cancelaran por seis ridiculos meses, ¡por Dios! ¡¿Qué es medio año?! Con esto me queda claro que la conspiración en mi contra es definitiva. De ahora es más me dedicaré a apoyar a la piratería... además, seré honesta, si voy a pagar 20 por rentarla un día prefiero comprarla en clon por el mismo precio.

jueves, 14 de julio de 2011

Queso de cabra y algunas otras cosas más.

Fui a coatza a ver la película de transformers el lado oscuro de la luna y debo decir que está bien, algo larga que tiende a sentirse pesada al reconocer el relleno y escenas que sobran pero está bien en cuanto a las traiciones y carga emocional. Como sea, vengo a hablarles del queso de cabra que comí en un emparedado. Tal vez sea yo o es que simplemente ese queso era de mala calidad pero fue la cosa más horrible que comí en mi vida. Sabía a leche agria a mediacrema cortada, ahg, tan sólo recordarlo amarga el recuerdo del emparedado.

Sí, realmente no soy buena haciendo el choro, siempre tiendo a contar las cosas así, directo al punto y ya. Tal vez deba cambiar eso a la hora de hacer la charla.

Sigo pensando en la película de The Reef, aun no me atrevo a verla y hoy que planeaba ir a rentarla, comenzó a llover con fuerza y el auto se sobrecalentó al punto de dejarme botada casi llegando al parque. Y hay más, mi padre tuvo que ir al rescate y empaparse por completo. Gritó, grité, rechinamos los dientes y finalmente el auto arrancó. En fin, ¿qué más puedo contarles? Oh sí, sí. Acabo de encontrar algo sobre simbolos que usan los amantes de los niños. Sí, así como lo leen, noticia vieja pero que siempre será divertido mencionar. Quien sabe, quizas hasta haga una tira.

... joder, ya no se me ocurre más por contar. A excepción con mi bloqueo que sigue latente, no hay nada más.

Quiero un dije de catarina. Me gustan esos pequeños insectos, son tan lindos.

domingo, 3 de julio de 2011

De miedos y peliculas.

Quiero ver una pelicula. Pero no cualquier película... oh, bueno, de hecho sí.

Hoy mientras subía las escaleras para llegar al salón noté varios posters de película y al poner el pie en el último escalón encontré uno muy peculiar con una gran aleta emergiendo del oceano. Bastó leer el nombre para darme una idea de la trama porque la imagen decía a gritos: Tiburón blanco. ¿Quién no reconocería esa típica aleta en punta, gruesa y con tan singular color grisaseo azuloso? El punto es que se veía tan grande y tan amenazadora rondando al pobre tipo con el brazo al cielo que no pude evitar memorizar el título en inglés, porque en español, siendo honesta, lo olvidé. Toda la clase la pasé pensando en lo genial que sería ir a rentarla o verla en internet. Pero ahora que estoy frente al computador el estómago se me acalambra y siento esa sensación erizante dentro de mi garganta, en mis piernas y manos. Como ya lo he dicho en entradas anteriores, me aterran los tiburones. Especialmente los tiburones blancos.

Mi miedo se remonta a mi tierna infancia, cuando mi hermana me aterrorizaba con un libro de Ramón Bravo sobre escualos. Aquel libro, recuerdo bien, poseía en la portada la imagen de un gran tiburón blanco con la boca abierta exhibiendo su perfecta dentadura. En el interior habían muchas más fotos como esa y bueno, para hacer la historia corta, mi dulce hermana me mostraba el libro y me perseguía por toda la casa, incluso hasta debajo de la cama. Así fue como comenzó todo. Y no hablar sobre la película "Tiburón" que terminó por traumarme.

Actualmente mi fobia es tan grande que representa un problema en mi vida. Ya puedo imaginarme su sonrisa de incredulidad cuando leyeron lo de las cubetas de agua cerca de la regadera, pero tristemente es cierto. Estoy jodidamente mal con respecto a ese tema. Estoy muy mal. No puedo meterme al mar. No desde que la última vez que fui a una playa en Tabasco, mientras mi padre, un primo y un tío estaban pescando cerca de la orilla y un par de cazones les pasaron a corta distancia de las piernas. Fue la cosa más horrible que pudo pasarme porque ese día estaba dispuesta a darme un chapuzón. Ya se imaginaron como salieron esos tres del agua...

Como sea, ahora sé que no me atreveré a googlear la película, no vaya a ser que me encuentre con una imagén del enorme animal y suelte un grito de terror-sorpresa. Quizás si la rentara la vería, con los pies arriba del sillón a una distancia considerable del televisor y a medio día... y claro, en compañía. Pero aun así, acabo de mirar una imagen de la película y la escena de los tipos con traje de buzoo en medio del mar tan azul me han hecho sentir las piernas de gelatina. Dios, soy tan cobarde.

... ¿Alguien se apunta a verla por mí y contarmela?

viernes, 1 de julio de 2011

Modem y rayos.

Es mi segundo modem y de nuevo varios días sin internet tuve que pasar. Bueno en realidad no fueron tantos pero como me lo parecieron.

No, no he avanzado con ningun fic ni dibujos ni nada, de hecho me la pasé pendejeando esos días xDD